En entornos cambiantes, complejos e inciertos, liderar implica mucho más que tener respuestas. Supone la capacidad de navegar la ambigüedad, involucrar a otras personas en procesos de cambio, y sostener conversaciones difíciles que cuestionan el statu quo. En este escenario, el liderazgo adaptativo se convierte en una competencia clave: nos invita a diferenciar entre los problemas técnicos —que tienen soluciones claras y expertas— y los retos adaptativos, que requieren aprendizaje, transformación personal y colectiva, y una alta dosis de valentía emocional.
Esta sesión tiene como propósito introducir este marco conceptual y aplicarlo a los desafíos concretos que enfrentan las y los participantes. A partir de sus propios contextos, se les invitará a identificar retos de liderazgo que requieren nuevas formas de ver, actuar y relacionarse con otros. Además, se buscará comenzar a mapear los actores clave, las emociones presentes y las creencias que pueden impulsar o limitar el cambio.
Liderar adaptativamente no es tarea de una sola persona. Requiere construir comunidad, compartir la responsabilidad del cambio y sostener procesos donde la incertidumbre no se combate, sino que se habita con inteligencia emocional y sentido colectivo.